Punta Conejo Resort

5.0 Hoteles $$$$ Calle Punta Conejo S/N, Playa Brasil, al poniente de Salinas del Marqués, Salina Cruz, Oax.
Dunas y rocas de la costa al poniente de Salina Cruz, la zona donde está el resort

Pequeño hotel frente al mar en Playa Brasil, junto a la legendaria derecha de Punta Conejo. Paquetes todo incluido para surfistas con guías y camionetas 4x4.

Hay lugares a los que se llega y otros a los que se sale. Punta Conejo Resort es de los segundos: dejas atrás el ruido del puerto, las grúas y el tráfico de la refinería, cruzas Salinas del Marqués, el camino se vuelve más angosto y arenoso, y de pronto el mundo se reduce a tres cosas: el mar, el viento y una ola que no deja de llegar. Así se siente llegar a Playa Brasil, ese tramo de costa casi vacío al poniente de Salina Cruz donde este pequeño hotel frente al mar se volvió, en pocos años, la base de surfistas que vienen desde muy lejos.

Un conejo dormido sobre el Pacífico

El nombre no es casualidad. Si miras la punta desde la playa, el cerro cubierto de arena tiene la silueta de un conejo echado, como dormido frente al mar. Muy cerca está Punta Chivo, bautizada por una roca con forma de cabra, y más escondida todavía, la ola que los locales llaman, con toda razón, Escondida. Son nombres que salen del propio paisaje, y que el resort retoma para nombrar sus suites: Escondida, Chivo y Chipehua, como un pequeño mapa de las olas de la región.

Debajo de ese conejo rompe una de las derechas más largas y perfectas de México: un point break de fondo de arena que puede correr entre 300 y 500 metros, ideal con marea baja y marejadas del sur. Y aquí entra el secreto de la región: el famoso viento del Istmo, ese mismo que en el puerto levanta polvo y voltea sombrillas, en estas puntas sopla de tierra hacia el mar y peina las olas. Por eso hay días en que el agua parece de vidrio aunque en la ciudad no se pueda ni caminar.

De caminar seis kilómetros a tener dónde quedarse

Hace unos treinta años, cuando aquí no llegaba ningún turista, los pocos muchachos de Salina Cruz que se animaban a surfear Punta Conejo se bajaban del camión y caminaban unos seis kilómetros entre dunas con la tabla bajo el brazo. Uno de ellos, Uriel Camacho, aprendió así, y hoy es guía, fotógrafo y una de las voces que más defiende este pedazo de costa. A principios de los 2000 empezaron a llegar surfistas de fuera, y después de que una famosa expedición de surf pasó por la zona en 2006, la noticia se corrió por todo el mundo: en Salina Cruz había olas largas, vacías y con viento a favor casi todo el año.

El resort se terminó de construir alrededor de 2014, en una sola planta y con un estilo español moderno, pensado para grupos pequeños: caben alrededor de catorce huéspedes. Esa escala es justo lo que lo hace especial. Aquí no hay pasillos interminables ni bufets para cientos de personas; hay una alberca, un jacuzzi, una palapa frente al mar con hamacas, una mesa de billar, ping pong, futbolito y un comedor donde todos terminan platicando de la ola del día.

En Punta Conejo el lujo no está en los mármoles: está en abrir la puerta del cuarto y tener la ola enfrente.

Cómo funciona

  • Paquetes todo incluido: el modelo principal es para surfistas, con hospedaje, tres comidas al día, bebidas y guías bilingües que te llevan en camionetas 4x4 a las distintas olas de la zona según el viento y la marea.
  • Habitaciones: suites frente al mar con camas individuales (pensadas para compartir entre amigos), aire acondicionado, ventiladores de techo, wifi y patio privado. También hay un departamento con sala separada.
  • Temporada de surf: de marzo a octubre, cuando llegan las marejadas del hemisferio sur. De noviembre a febrero el mar está más tranquilo y el hotel lo ofrece como plan de descanso de invierno.
  • Más allá del surf: pesca (desde la orilla, ligera o de altura), kayak, cabalgatas, avistamiento de tortugas y paseos a Tehuantepec, sus mercados y la zona arqueológica de Guiengola.
  • Cómo llegar: los huéspedes que vienen de fuera suelen volar a Huatulco o a Ixtepec; el hotel ofrece traslado desde Huatulco con costo extra.

Un paisaje que vale la pena cuidar

Alrededor del resort hay mucho más que olas: manglares, dunas, salineras que se trabajan desde tiempos prehispánicos y playas donde anidan la tortuga golfina y la laúd. En 2019, organizaciones como Save The Waves, Wildcoast y la Unión de Surfistas y Salvavidas de Salina Cruz lanzaron la campaña #SalvemosPuntaConejo ante los proyectos de ampliación portuaria en la zona, y propusieron crear la primera área natural protegida costera de Oaxaca: más de 1,400 hectáreas de tierra, unas 500 de manglar y cerca de diez kilómetros de costa, donde viven más de 500 pescadores y salineros de cuatro comunidades. Hospedarse aquí también es una forma de demostrar que este rincón vale más vivo que convertido en concreto.

Consejos antes de ir

  • Reserva directo y confirma: es un hotel pequeño, con temporadas y servicios que pueden cambiar. Escríbeles antes para confirmar fechas, qué incluye tu paquete y si el restaurante estará abierto.
  • Pregunta formas de pago: algunas plataformas mencionan depósito y cargo extra por pagar con tarjeta.
  • No es un hotel de ciudad: estás en una zona rural y tranquila. Si buscas antros y vida nocturna, el centro de Salina Cruz queda a más de veinte minutos en carro.
  • Respeta a los locales: en las olas de la región las comunidades cobran una cuota de acceso que se usa para caminos, escuelas o el centro de salud. Págala con gusto.
  • Lleva bloqueador biodegradable y llévate tu basura: el manglar y las tortugas te lo agradecen.

Combínalo con

Camina hasta la punta para ver de cerca la ola de Punta Conejo, aunque no surfees: ver a alguien correr una derecha de varios cientos de metros es un espectáculo. Al regresar al puerto, detente en Playa Azul para comer mariscos, y si te gusta la historia, el Faro de Cortés en La Ventosa cuenta cómo empezó todo.

Nuestro veredicto

Punta Conejo Resort no compite con los grandes hoteles de playa, y no lo necesita. Es un refugio pequeño en una de las costas más salvajes de Oaxaca, hecho para quien viaja por el mar y no por el lobby. Si surfeas, es probablemente la forma más cómoda de conocer las olas del Istmo. Si no, vale la pena por el silencio, el atardecer sobre las dunas y la sensación de estar en un lugar que todavía no ha descubierto casi nadie.

Horario

Temporada de surf: marzo a octubre
Temporada de descanso: noviembre a febrero
Check-out: 11:30

Nuestra calificación

5.0
de 5
Servicio5.0
Calidad5.0
Precio5.0
Ambiente5.0

Calificado de forma anónima por SalinaCruz.mx tras visitar el lugar.

Ubicación y contacto

Calle Punta Conejo S/N, Playa Brasil, al poniente de Salinas del Marqués, Salina Cruz, Oax.

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