Un día en Tehuantepec: Guiengola, mercado, centro y velas
A 20 minutos de Salina Cruz: subimos temprano a Guiengola, comemos en el mercado Jesús Carranza, recorremos el centro y el ex convento, y te contamos qué hacer si te toca una vela.

Salimos de Salina Cruz y en poco más de 20 minutos, unos 20 km tierra adentro, ya estamos en Santo Domingo Tehuantepec, a orillas del río que desemboca en La Ventosa. La ciudad de las tehuanas da para un día completo.
Temprano: el cerro de Guiengola
Para subir a Guiengola hay que madrugar: la fortaleza zapoteca queda a unos 12 km y el último tramo es a pie, cuesta arriba. Confirmamos antes que esté abierta; si no, arrancamos por el centro.
Mediodía: al mercado
De bajada, el mercado Jesús Carranza es donde se mueve la ciudad: lo atienden sobre todo mujeres y en los pasillos se oye zapoteco. Aquí probamos la cocina local: moles negro, rojo, amarillo, coloradito y chichilo, tasajo, quesadillas de elote fresco y tamales.
Tarde: el centro a pie
A un par de cuadras están el palacio municipal, frente a la plaza, y el ex convento Rey Cosijopí, hoy Casa de la Cultura. Buscamos también la casa de Juana Catalina Romero, "Juana Cata", la vendedora de dulces que se volvió aliada de Porfirio Díaz: cuando se construyó era la única de dos pisos en la ciudad y se cuenta que Díaz hizo pasar el tren a un par de metros de su puerta. Y para la foto final, la Tehuana monumental de Miguel Hernández Urbán.
Si coincide con una vela
Cada barrio de Tehuantepec tiene templo y santo, y muchos lo festejan con una vela: una noche de música, traje de gala y oro. La más famosa es la Vela Sandunga, el último sábado de mayo, desde 1953; el 26 de diciembre toca la Vela Tehuantepec. Hay código de vestimenta: guayabera o camisa blanca y pantalón oscuro, o traje regional.
- Calor: la máxima llega a unos 37 °C; caminamos temprano o al caer la tarde.